Sé que nací para algo mucho más grande que mi trabajo tradicional y sueño con algún día dedicarme a mi propósito, pero me siento frustrada al no saber qué pasos debo dar.
Siento que tengo un mensaje y sabiduría importantes por compartir con el mundo.
Sé que necesito empezar a mostrarme, pero sigo esperando sentirme lista.
Me preocupa que las personas que me conocen juzguen esta parte de mí.
Quiero construir una marca personal que refleje quién soy de verdad y me permita compartir mi mensaje sin sentir que tengo que parecerme a alguien más.
Siento que todo lo que sé, he vivido y amo está desconectado y no sé cómo convertirlo en un camino.
Quiero darle forma a mi propósito para dejar de sentir que todo vive solo en mi mente.
Quiero dejar de guardar todo lo que llevo dentro y empezar a compartirlo con las personas que lo necesitan.
Si algo de esto te resonó, ALMA es para ti.

Desde que empecé a trabajar a los 16 años, siempre supe que había nacido para mucho más que un trabajo tradicional.
Mis trabajos me sostenían, pagaban las cuentas y me dieron muchas experiencias y aprendizajes, pero mi alma quería algo más. Se me hacía TAN difícil creer que había nacido solamente para esto. No me imaginaba pasar el resto de mi vida yendo a una oficina, teniendo que pedir permiso para disfrutar MIS vacaciones y mi tiempo libre.
Sentía un llamado muy fuerte dentro de mí que me decía que estaba hecha para algo más profundo, más transformador, con más propósito.
El crecimiento personal y la espiritualidad siempre me apasionaron, pero pensaba que "no se podía vivir de eso" por creencias que me transmitió mi familia y la sociedad.
Pero un día decidí retar ese pensamiento. ¿Y si sí se puede?
Tomé cursos, leía libros y me encantaba aprender más sobre estos temas que tanto me apasionaban. Pero la verdad era que tenía el deseo de dedicarme a esto y tenía los conocimientos, y aun así, durante años seguí ahí, acumulando más, diciéndome que cuando estuviera lista empezaba, esperando a que algo mágicamente cambiara en mi realidad.
[Las fotos que ves aquí son de esa época.]


No fue hasta que entendí que el deseo y el trabajo energético no eran suficientes para hacer este camino realidad. Tenía que afrontar mis miedos y tomar acción. Empezar a mostrarme en redes y compartir mi mensaje.
El camino que tanto deseaba SÍ era posible, pero dependía de mí construirlo.
Yo también estuve donde estás tú: soñando con dedicarme a lo que amaba, sintiendo que tenía algo valioso para entregarle al mundo y queriendo ayudar a otros en su proceso de transformación, pero sin claridad de cómo empezar, pensando que "no sabía lo suficiente" y con mucho miedo y muchas dudas.
Hoy he logrado crear un camino alineado a esa pasión, a mi propósito. Me dedico a esto gracias a que di esos primeros pasos. Hoy acompaño a otras mujeres a hacer lo mismo, a empezar a dar los pasos que llevan tiempo evitando, postergando o procrastinando por miedo.
Esto es ALMA.